La comunicación pública está encaminada a la difusión de información y mensajes con distintos propósitos, dirigida a un público masivo. Para tener un alcance mayor, este tipo de comunicación integra medios como: televisión, prensa, radio e internet, aunque todos los mecanismos para el envío de datos son válidos.
Este tipo de comunicación se desenvuelve en un marco público, su intervención social está orientada al correcto ejercicio de la libertad de expresión a través de la discusión y el debate sobre temas de interés general, cuyo fin primordial es el involucramiento de la gente en asuntos donde su intervención y conocimiento es trascendental.
El poder que ejerce el periodismo en la opinión pública es preponderante, cada vez son más los medios y estrategias para impactar en el receptor, su protagonismo se cifra en las múltiples maneras persuasivas que tiene para que su mensaje sea asimilado y retroalimentado, no obstante muchos medios escritos siguen dependiendo de la propaganda gubernamental para subsistir.
Otro ingreso importante para los medios de comunicación es la publicidad, misma que está regulada por el sector privado, pero que aprovecha el alcance de los medios de difusión masivos para ofertar y vender; su importancia radica en que funge como reguladora de la economía y por su crecimiento, genera empleos.
Más allá de quienes hacen posible la comunicación pública, es necesario dirigirnos hacia quién la consume, o sea hacia la opinión pública; por sus numerosos espacios para la transmisión de mensajes, todos los entes sociales son parte de ella y pueden o no apoyarla. Es por eso que los departamentos de comunicación deben estar versados sobre tendencias, estilos y vanguardia de marketing.
El tiempo de exposición de estos materiales repercute en la opinión pública; recordar que aunque un spot no sea de su agrado, el público evoca el por qué es molesto e inconscientemente tiene presente quién era el emisor.
Medios que experimentan con la creación de redes sociales
Los medios quieren ser redes sociales, pero no tienen clara cuál es la fórmula que les garantice el éxito. Entre las vías desarrolladas nos encontramos desde la posibilidad de comentar las noticias –algo ya bastante extendido en los medios on line–, hasta plataformas de interconexión e intercambio de contenido multimedia dentro del propio medio. Éste es el caso de USA Today, donde los lectores pueden crear perfiles personales y compartir sus propios documentos multimedia. En España también podemos destacar distintos tipos de proyectos de participación ciudadana en esta dirección: en El País, la iniciativa Yo, periodista para envío de material informativo y La Comunidad con cerca de 10.000 blogs abiertos desde mayo de 2007; en La 2 de TVE, el programa Cámara Abierta , donde los televidentes graban en vídeo su propia historia; y en Soitu.es, la posibilidad de crear perfiles personales y escribir crónicas que puedan llegar a ser destacadas y remuneradas por el medio –en sus primeros cinco meses de vida, han llegado a portada 300 crónicas escritas por los cerca de 2000 usuarios registrados–. Los medios, si quieren atraer y consolidar redes sociales con y entre sus audiencias, deben incidir en aspectos como los siguientes: . Conectividad: Estar conectados con sus audiencias y cultivar la relación de proximidad, articulando la sensación de compartir tiempo y espacio, así como intereses e inquietudes dentro de una misma comunidad. No se trata sólo de que el medio dialogue con sus lectores, sino de que además construya contextos de acción para que sean los lectores quienes puedan identificarse entre sí y crear redes de confianza y colaboración mutua. Epígrafes: Medios que experimentan con la creación de redes sociales Nuevos desafíos A modo de conclusión Bibliografía Notas al pie . Servicio: A pesar de la proliferación de medios ciudadanos, los medios de comunicación siguen liderando los primeros puestos como fuentes de información. Pero ya no basta con producir y ofrecer noticias, ahora los medios tienen que dar servicio y ser útiles a sus usuarios (State of News Media, 2008 ). Esto obliga a elaborar productos adaptados a sus necesidades de creación y recreación del proceso informativo. Algunos medios trabajan en el desarrollo de widgets o aplicaciones para ser empleadas fuera de sus páginas. En EEUU, por ejemplo, el diario New York Times mantiene el News Quiz, una aplicación de encuesta diaria para Facebook y ha manifestado también su intención de desarrollar APIs abiertas en un futuro próximo. En España, Soitu.es se destacó en las pasadas elecciones generales al desarrollar un widget de visualización de los resultados para ser incrustado por webs externas y de liberar su código para que pudiera ser adaptado a cualquier fuente de datos . Participación abierta y de calidad: Los medios se enfrentan al dilema de ser abiertos para mantener a su público, de actuar de canales para asegurarse el retorno y de hacerse ubicuos para ser imprescindibles. Por tanto, construir una red social en torno al medio no significa cerrar sus puertas para atrapar a los usuarios. Al contrario, la fidelidad está relacionada con el servicio que se logre proporcionar a las necesidades de la comunidad. La gente quiere datos e información maleable para mejorarla y adaptarla a sus necesidades, como desvelan las cifras de usos masivos de los social media. La apertura no es sólo una cuestión de tecnología, también implica trabajar con licencias flexibles y formatos que permitan la colaboración y el reciclaje por parte de los ciudadanos. . Orientación y dinamización: La sobreabundancia de información exige del ciudadano mayor responsabilidad para localizar, filtrar y generar sentido de los datos disponibles. Los medios son un vínculo más en las redes entre particulares y profesionales que van tejiendo un tipo de filtro motivado por el criterio social. La dificultad está en ver cómo conseguir que esa participación sea de calidad, que añada valor a los datos en bruto, mejore el producto final y no sea una suerte de trolls que sólo buscan visibilidad a sus exabruptos . Los medios también han aprendido que no es suficiente con poner la tecnología y esperar a que dé los resultados que esperan de ella, sino que deben bajar a la arena y dinamizarla. Si se quiere tener un público culto y crítico, que demande calidad periodística y colabore en su producción, el medio debe orientar sobre cómo hacerlo. . Gestión del conocimiento: Crear y mantener una red social implica identificar y poner en valor las contribuciones de calidad de sus miembros, reconociendo a aquellos más motivados a la colaboración y canalizando espacios para que éstos se reconozcan también entre sí y encuentren lazos de afinidad común. (Lara, 2008).






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